Capilla de Adoración Perpetua de Cartagena


En un mundo lleno de problemas, estrés y ruido es difícil encontrar un espacio para desarrollar nuestra relación con Jesús. Las capillas de adoración perpetua son un trocito de cielo en la tierra, un espacio donde podemos encontrar paz y escuchar lo que Jesús quiere decirnos. La adoración eucarística es una devoción que permite a los fieles prolongar la eucaristía más allá de la Misa, quedando expuesto Jesús sacramentado para ser adorado 24 horas al día, 365 días al año.

El Señor nunca puede quedar solo, por lo que cada voluntario adorador entrega una hora de su tiempo semanal para acompañar a Jesús, para convertirse en su “guardia personal”, de manera que la capilla puede permanecer abierta a quien lo necesite. Un sistema de suplencias garantiza cubrir las ausencias, imprevistos, vacaciones, etc.