En la tarde de hoy, nuestra parroquia ha vivido con profundo recogimiento la celebración del Oficio de la Pasión del Señor, en el marco del Viernes Santo, día en el que la Iglesia conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz.
La celebración, marcada por la sobriedad y el silencio, ha comenzado con la postración de los sacerdotes ante el altar, un gesto cargado de significado que expresa la entrega total de Cristo y la actitud de humildad de toda la comunidad ante el misterio de la cruz.
A continuación, se ha proclamado la Pasión del Señor según el Evangelio, invitando a los fieles a contemplar y meditar el sufrimiento y la entrega de Jesús por la salvación de todos. Ha sido un momento especialmente intenso, vivido en oración y silencio.
Uno de los momentos centrales ha sido la adoración de la Santa Cruz, donde los fieles han podido acercarse para venerarla, en un gesto personal de fe y agradecimiento. Posteriormente, se ha distribuido la Sagrada Comunión, consagrada en la celebración del día anterior.
La participación de la comunidad parroquial ha sido notable, destacando el ambiente de respeto, silencio y oración que ha acompañado toda la celebración.
Con este acto, la parroquia continúa viviendo con intensidad el Triduo Pascual, preparándose para la gran alegría de la Resurrección del Señor en la Vigilia Pascual.


