¡Cristo ha resucitado! ¡ALELUYA!

En la noche de hoy, nuestra parroquia ha celebrado con gran alegría y solemnidad la Vigilia Pascual, la celebración más importante de todo el año litúrgico, en la que proclamamos la Resurrección de Jesucristo.

La celebración comenzó en el exterior del templo con la bendición del fuego nuevo y el encendido del cirio pascual, símbolo de Cristo resucitado, luz que vence a las tinieblas. Desde allí, los fieles participaron en la procesión de entrada, iluminando la iglesia con sus velas y creando un ambiente de profunda emoción y esperanza.

Durante la Liturgia de la Palabra, se recorrió la historia de la salvación, recordando las maravillas que Dios ha realizado en favor de su pueblo. El canto del Gloria y el repique de campanas anunciaron con júbilo la Resurrección del Señor, llenando el templo de alegría.

En la Liturgia Bautismal, renovamos nuestras promesas bautismales, reafirmando nuestra fe en Cristo resucitado y nuestro compromiso de vivir como hijos de Dios. En este mismo momento, hemos vivido con especial emoción el bautismo del pequeño José, que ha sido incorporado a la Iglesia, así como la admisión de una joven de nuestra comunidad para recibir los sacramentos en la próxima Pascua, signo de esperanza y de vida nueva.

La celebración culminó con la Liturgia Eucarística, en la que dimos gracias al Señor por el don de la vida nueva que nos ofrece en su Resurrección.

Nuestra comunidad parroquial ha participado con entusiasmo y fe en esta noche santa, signo de esperanza para todos.

¡Feliz Pascua de Resurrección!

Que Cristo resucitado llene nuestros corazones de alegría, paz y esperanza, y nos impulse a ser testigos de su amor en el mundo.