MENSAJE DEL PÁRROCO PARA EL TIEMPO DE ADVIENTO

Queridos hermanos,

Estamos viviendo en la Iglesia el tiempo de Adviento, tiempo de preparación para la jubilosa celebración de la Navidad. Adviento es un tiempo de búsqueda, es un tiempo para mirar el mundo y nuestras vidas con ojos esperanzados porque en medio de tantos problemas y angustias que vive la humanidad, JESÚS viene a nacer nuevamente en nuestros corazones para traernos el AMOR y la VIDA en plenitud si le seguimos cada día de nuestra existencia. 

Y gritamos como los profetas ¡VEN, JESÚS! Y Él vendrá en este tiempo, como cada día, como cada Navidad y nos mirará con cariño, con ternura, con misericordia. Él conoce nuestras faltas y debilidades, sabe de nuestros pesares, de nuestras dudas y faltas de fe, de nuestros anhelos, de nuestras esperanzas e ilusiones. Que este Adviento nos despertemos de nuestro letargo para amar más a Dios y a los hermanos, que sea un tiempo para madurar en le fe y que nos comprometamos en la tarea de la fraternidad, de ser más caritativos y misericordiosos, constructores con nuestras palabras y actitudes del Reino de Dios. 

Un año más, en este tiempo especial, la parroquia nos convoca a participar en las diferentes actividades que también podéis consultar en la página web.

Os invito a poner especialmente en el centro de nuestra vida en este tiempo de preparación a la SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, la Mujer del Adviento y le pedimos que nos ayude a preparar nuestros corazones a Jesús como Ella lo hizo. Aprovecho para desearos una FELIZ NAVIDAD Y VENTUROSO 2020, que el Señor os colme de bendiciones en estos días de alegría y cada día de vuestras vidas. 

Un fraternal abrazo.
Fernando Gutiérrez Reche, párroco

Oración: 

QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR
Y que, cuando nazcas, yo pueda velarte,
que, cuando llores, yo te pueda arrullar.

Para que, la violencia, de lugar a la paz.
Para que los enemigos se den la mano.
Para que la oscuridad sea vencida por la luz.
Porque el mundo necesita ánimo y levantar su cabeza.
Porque el mundo, sin Ti, está cada vez más frío.
Porque el mundo, sin Ti, es un caos sin esperanza.
Porque el mundo, sin Ti, vive y camina desorientado.

Prepara mi corazón: que sea la cuna donde nazcas.
Ven, Señor Jesús, ilumina mis caminos:
Que pueda caminar por ellos y encontrarte.
Que pueda ofrecer al mundo lo que tú me das.

Tu nacimiento será la mejor noticia de la Noche Santa,
que se hará madrugada de amor inmenso en Belén.
Quiero estar en vela. ¡Ven, Señor Jesús! Amén.