UN VERANO EN TU PRESENCIA

Dios no se toma vacaciones en su búsqueda del hombre...

1.- Vive la naturaleza

En la playa, en la montaña, en la serranía, descubre la presencia de Dios. Alábale por haberla hecho tan hermosa.

2.- Vive tu nombre y condición de cristiano

No te avergüences en verano de ser cristiano. Falsearías tu identidad.

3.- Vive el domingo

En vacaciones, el domingo sigue siendo el día del Señor y Dios no se va de vacaciones. Acude a la Eucaristía dominical. Tienes además más tiempo libre.